JABenito

JABenito

Por qué uso ChatGPT en mis proyectos y GPTs para mis clientes

casos reales, herramientas, automatización y proyectos donde usamos inteligencia artificial para crear contenidos, optimizar procesos y desarrollar soluciones útiles.

Por qué uso ChatGPT en mis proyectos y GPTs para mis clientes

casos reales, herramientas, automatización y proyectos donde usamos inteligencia artificial para crear contenidos, optimizar procesos y desarrollar soluciones útiles.
Por qué uso ChatGPT en mis proyectos y GPTs para mis clientes

No uso ChatGPT porque esté de moda.
Lo uso porque, en mi caso, se ha convertido en una herramienta de trabajo real.


Y cuando digo real, no hablo solo de pedirle un texto o una idea. Hablo de usarlo para ordenar proyectos, recuperar contexto, redactar, resumir, estructurar propuestas, preparar presupuestos, transformar información técnica en mensajes claros, mantener estilos distintos y trabajar con continuidad.

La diferencia, para mí, no está en que una IA “conteste”. La diferencia está en que pueda trabajar conmigo con contexto.

No quiero empezar de cero cada vez


Una de las cosas que más valoro de ChatGPT es que no me obliga a repetir una y otra vez quién soy, qué hago, qué tipo de proyectos desarrollo o qué tono necesito en cada caso.

OpenAI explica que ChatGPT puede combinar memoria, instrucciones personalizadas y proyectos para mantener contexto útil a lo largo del tiempo, personalizar respuestas y reunir chats, archivos e instrucciones en un mismo espacio de trabajo. También permite controlar esa memoria, limitarla a un proyecto concreto o desactivarla.

Eso, llevado a la práctica, para mí significa algo muy importante:
no parto de cero.

Y eso cambia mucho cuando trabajas en varias líneas a la vez, con clientes distintos, proyectos culturales, tecnología, contenidos, propuestas, análisis, ideas y desarrollos que evolucionan durante semanas o meses.

ChatGPT me sirve porque ya sabe desde qué lugar trabajo


En mi caso, esto es clave.

No es lo mismo escribir para una institución que para una web personal.
No es lo mismo preparar un texto técnico que un artículo divulgativo.
No es lo mismo una propuesta formal que una crítica estratégica.
No es lo mismo redactar algo para un cliente que escribir desde mi voz propia.

Lo que valoro no es solo que redacte, sino que entienda desde qué lugar estoy trabajando.

Con el tiempo, ChatGPT puede apoyarse en contexto útil, instrucciones y materiales relacionados para ayudar a producir resultados más coherentes y más alineados con una forma de trabajo concreta. OpenAI lo plantea precisamente como una manera de adaptar ChatGPT al estilo, el flujo y las necesidades de cada usuario o proyecto.

Y eso, en mi trabajo, se nota muchísimo.

Lo uso para cosas muy concretas del día a día


Hay quien sigue pensando que usar ChatGPT es solo preguntarle cosas.

En mi caso no.

Yo lo uso para tareas muy distintas, muchas de ellas nada espectaculares desde fuera, pero muy útiles en el trabajo real:
  • para hacer resúmenes de fin de año y recuperar todo lo importante que hemos hecho,
  • para ordenar ejemplos de proyectos, hitos, logros y líneas de trabajo,
  • para analizar situaciones y convertirlas en textos entendibles,
  • para el día a día,
  • para escritos,
  • para propuestas,
  • para presupuestos,
  • para organizar ideas,
  • para preparar contenidos,
  • para reescribir textos según el público,
  • para pasar de un lenguaje técnico a uno claro,
  • y también al revés, cuando hace falta formalizar algo bien.

No lo uso como adorno.
Lo uso como una capa de apoyo que me ayuda a pensar mejor y a trabajar con más continuidad.

También lo uso para recuperar perspectiva


Esto me parece muy importante y muchas veces no se cuenta.

A lo largo del año haces muchísimas cosas: proyectos, reuniones, textos, ideas, trabajos pequeños, avances técnicos, decisiones, errores, pruebas y cambios de rumbo.

Con el tiempo, parte de eso se olvida o se dispersa.

Por eso una de las cosas más útiles que hago con ChatGPT es pedirle que me ayude a mirar hacia atrás con orden:
qué hemos hecho, qué líneas se repiten, qué proyectos han sido más importantes, qué aprendizajes han salido, qué cosas estaban dispersas y qué puede convertirse en contenido, propuesta o estrategia.

No es solo resumir por resumir.
Es convertir actividad dispersa en visión.

Me ayuda a escribir mejor y más rápido, pero no me sustituye


Otra ventaja real es la escritura.

No porque escriba por mí sin más, sino porque me ayuda a avanzar mucho más deprisa cuando ya hay un contexto claro.

Puedo pedirle que un texto sea más institucional, más técnico, más humano, más crítico, más breve, más claro, más comercial o más divulgativo. Puedo trabajar varias versiones sobre la misma idea y ajustar el tono según el destinatario.

Eso, cuando tienes que moverte entre webs, blogs, propuestas, documentos, clientes y comunicación pública, ahorra mucho tiempo.

Pero conviene decirlo claro:
no sustituye mi criterio.

Yo sigo decidiendo qué encaja y qué no.
Yo sigo corrigiendo.
Yo sigo marcando el enfoque.
Yo sigo siendo responsable del resultado.

Lo que hace es quitar fricción.

También lo uso con archivos, documentos, PDFs, imágenes y materiales reales


Otro punto clave es que no trabajo solo con texto en vacío.

OpenAI explica que ChatGPT permite subir y trabajar con archivos directamente en la conversación para analizar hojas de cálculo, editar documentos, resumir PDFs o trabajar con imágenes. También permite generar y refinar imágenes a partir de instrucciones en lenguaje natural.

Eso encaja muy bien con mi forma de trabajar, porque muchas veces no parto de una idea abstracta, sino de materiales reales:
  • documentos,
  • borradores,
  • propuestas,
  • informes,
  • PDFs,
  • imágenes,
  • contenidos que hay que reorganizar,
  • o materiales que hay que transformar en algo más claro y útil.

Ahí es donde la herramienta deja de ser una curiosidad y empieza a encajar en el flujo real de trabajo.

Para mis clientes no me basta con “mi” ChatGPT: ahí entran los GPTs


Una cosa es mi contexto de trabajo personal.
Otra cosa distinta es crear una base útil para un cliente.

Por eso uso también GPTs personalizados.

OpenAI los define como versiones de ChatGPT diseñadas para una tarea o flujo de trabajo concreto, configurables con instrucciones, archivos de conocimiento y herramientas, para mantener estructura, tono y resultados más coherentes sin repetir siempre el mismo contexto.

Eso, en la práctica, es muy potente.

Porque no todos los clientes necesitan lo mismo.

Un cliente puede necesitar un asistente que redacte con un tono concreto.
Otro, uno que entienda documentación de proyecto.
Otro, uno que ayude a preparar propuestas.
Otro, uno centrado en análisis.
Otro, uno que convierta materiales dispersos en mensajes claros.

Ahí es donde un GPT bien planteado tiene sentido:
no como juguete, sino como herramienta ajustada a una necesidad real.

Lo diferencial para mí no es “tener IA”, sino tener continuidad


No voy a decir que ninguna otra IA pueda hacer nada parecido. No sería serio plantearlo así.

Lo que sí puedo decir es esto:
en mi forma de trabajar, no he encontrado en otras herramientas la misma combinación de continuidad, memoria, proyectos, archivos, personalización y GPTs ajustados a tareas concretas.

Y eso para mí pesa mucho más que una respuesta brillante aislada.

Porque mi trabajo no se basa en una pregunta suelta.
Se basa en procesos largos, materiales acumulados, proyectos que evolucionan, tonos distintos y necesidades que cambian según el contexto.

Por eso lo que más valoro no es una respuesta espectacular, sino una herramienta que entienda el recorrido.

Y ahora además hemos dado el salto a Codex


Aquí solo dejo una pequeña nota, porque merece artículo propio.

OpenAI presenta Codex como su compañero o agente de programación impulsado por ChatGPT, orientado a ayudar en tareas de desarrollo y trabajo con código. Nosotros hemos empezado ya a dar ese salto, pero ese tema merece tratarse con calma y con ejemplos reales aparte.

Por eso lo uso cada vez más


Uso ChatGPT en mis proyectos porque me ayuda a mantener continuidad.
Lo uso para ordenar el trabajo del año y no perder contexto.
Lo uso para rescatar ejemplos, proyectos y líneas de valor.
Lo uso para escribir, reescribir y adaptar textos.
Lo uso para presupuestos, propuestas y contenidos.
Lo uso para convertir complejidad en claridad.
Y uso GPTs para clientes porque me permiten construir asistentes más útiles, más coherentes y más ajustados a cada caso.

No me interesa una IA que impresione cinco minutos.
Me interesa una herramienta que encaje en el trabajo real.

Y ahí es donde, al menos en mi caso, ChatGPT sí me está aportando un valor muy claro.

¿Qué haría yo para empezar hoy?

Para más Información rellena el siguiente formulario.


Ley de Protección de Datos

Responsable: José Alfonso Benito Guerras
Finalidad: Informarle sobre los productos / servicios solicitados por el usuario.
Legitimación: Legitimación por ejecución de un contrato.
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal.
Derechos: Tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.
Ubicación: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en el apartado AVISO LEGAL, situado en esta misma web.